El día que conocí el verdadero amor

Por: Raiza Hernández

“Empieza el corre y corre y en menos de una hora ya mi bebé había nacido. ¡Bella, hermosa!”

Todo comenzo el 20 de septiembre de 2011, ese día me tocaba otra cita semanal con mi obstetra. Tenía 38 semanas y me sentía fatal, unos días antes me empezó una hinchazón espantosa, un dolor en todo el cuerpo y muchas molestias que pensaba eran normales por el tiempo de embarazo. Ese día decidí quedarme en casa, no trabajar e ir al ginecólogo. A eso del medio día me fui a la cita y cuando llegó mi turno la enfemera me envía a realizarme la muestra de orina, luego me pesa y había aumentado 10 lbs en una semana. La enfermera se preocupó y le comenté que me estaba alimentando bien, que no entendía el por que había aumentado tanto. Ella se fue, verificó la muestra y estaba bien, me tomó la presión y su cara cambio. No me dijo nada, llamó a otra enfermera que me dijo “mamá la presion está 190/90, está muy alta, deja que el médico venga y te diga su pensar.

Llega el médico y me toma la presión. Efectivamente presentaba un cuadro de preeclampsia a las 38 semanas, me dijo “mamá te tengo 1 noticia mala y 1 buena. La buena vas a conocer a tu bebé pronto, la mala de aquí vas al hospital porque no te puedo dejar ir a tu casa, tienes la presión muy alta y hay que vigilarte”. Comencé a llorar desconsolada de los nervios, tenía ganas de irme y no ir al hospital porque algo dentro de mi decía que mi plan de parto se había arruinado. En eso me llama a su oficina a hablarme y decirme que la presión bajaba con bebé afuera de la barriga, que él no quiere hacerme cesárea si por eso lloraba, pero si tenía que vigilarme porque estaba demasiado alta. Me dijo que no me culpara de mi condición pues esa condición todavía es un misterio en la obstetricia ya que puedes ser la persona mejor alimentada y te puede dar una preeclampsia.

Salí de allí y seguía igual de desconsolada, solo pensaba “¿ahora mi parto qué?, ¿mi lactancia qué?” Llame a mi mamá y me dijo “ve al hospital que todo va a estar bien Raiza y si terminas en una cesárea no pienses que fallaste. Ahora mismo tu condición no te permite decidir que hacer, es tu vida y la de Kamilah las que están en juego”. Ahí caí en cuenta y dije “es cierto”. Llego al hospital y me ubico en la salita de espera en lo que me acomodaban. Estaba solita mientras mi esposo hacia la admisión, me pasaron a una salita a ponerme suero que fue una tortura porque de la misma hinchazón no me encontraban ni una vena. Luego de esa tortura me pasaron a un cuarto donde por fin vi a mi esposo y a mi mamá. Estaba temblando, llorando asustada y pensando que pasaría.

En ese transcurso el médico llegó a decirme “dejo todas las directrices, esperemos que la presión baje para inducir”, yo dentro de mi pensé “inducir para que si eso terminará en cesárea”, en eso da la vuelta y me vuelve a chequear vaginalmente y dice “wow, bebé está flotando, subió después de que ya habíamos progresado”. Me verifica los reflejos en la rodilla y mi rodilla se quedo brincando mucho rato, su rostro cambio. Vuelve y hace lo mismo u yo comienzo a decir incoherencias y él me mira, me chequea los ojos y dice: “en qué momento no te puedo decir, pero estas señales presenta un cuadro de que vas a convulsar, la presión había subido un poco más y en mi incoherencia le dije “doctor, es mi vida y la de mi bebé, haga lo que tenga q hacer”. Me miró, miró a mi esposo y dijo “vamos a hacer cesárea, ya no me voy a correr este riesgo”. Empieza el corre y corre y en menos de una hora ya mi bebé había nacido. ¡Bella, hermosa! La besé y la miré, en ese momento olvidé que había tenido una cesárea la cual para mi fue necesaria.

Vi a mi bebé una sola vez y de ahí me pasaron a “recovery” y luego me dejaron en sala de parto como 12 horas, lejos de mi bebé, sola y asustada, con enfermeras a cada rato encima de mi y una máquina tomándome la presión. Tuve que dar mi aprobación para que dieran fórmula a mi bebé, cosa que no quería y yo pensando “mi bebé solita allí, a lo mejor llorando y nadie le hace caso. Dios, ¿porqué a mi me paso esto si todo estaba bien?

Al día siguiente por fin me dejaron ver a mi bebé en el “nursery”. La intente lactar pero nadie me ayudaba, solo escuchaba las enfermeras decir “ese llanto es hambre, tu no das nada, no la llenas”. Me negué a creerlo y seguí y seguí hasta que nos pasaron al cuarto. Fue fuerte ver que mi bebé no quería teta y le dije a mi esposo “busca la fórmula porque ella tiene hambre”. Mi esposo me miró y dijo “yo no perdí mi tiempo, ni tu el tuyo educandonos para que te rajes; vamos a ver que pasa y gracias a él lo logré.

No fue fácil aceptar y hoy todavía no lo acepto. Me duele esa cesárea, no me miraba al espejo, no me tocaba esa área mas que para lavarla, no quería afeitarme por no verla. Pensaba que cualquier fuerza que hiciera me iba a lastimar y se iba a abrir. Atender a mi bebé fue difícil pues por más fuerte que me hacía.

Poco a poco fui tratando de dejarla atrás, no olvidarla por que sigue ahí, pero gracias a Dios ni se ve. Fue algo muy triste y doloroso, no lo supero, pero sólo Dios sabe lo que hace. Gracias Ada por dejarme contar mi historia.

Las historias de nacimiento publicadas en Historias de Parto, no son de la autoría de ninguna de sus fundadoras (Adamarys Feliciano, Yarilis García o Heidy Norel). La edición a los escritos es parcial y responde únicamente a asuntos de lenguaje.

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5 pensamientos en “El día que conocí el verdadero amor

  1. a eso yo le llamo una cesaría necesaria lo importante es que tu y tu bebe estan bien Dios las bendiaga 100pre y recuerda no todo esta perdido sabes que existesn los vbac no todo esta perdido

  2. Rai!!!! Me hiciste llorar!!! Aún recuerdo ese 20 de septiembre, recibí un texto en la noche diciéndome que la tan esperada Kamilah había nacido. Me emocioné muchísimo, pero me preocupé porque aún no era tiempo. Fue difícil escuchar que había sido una cesárea porque se lo que te habías preparado y lo mucho que querias un parto natura, pero sabes que todo fue por tú bien y el de Kami.

    • Lo se y ese dia y el dia siguiente supe q eres una gran amiga me emociono q el dia q me pasaron al cuarto la primera visita q recibi fue la tuya!!! Gracias x set parte de nuestras vidas te queremos!!!

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