La experiencia que cambió mi vida

Por:  Gladys Vega

“Pujé una sola vez y mi bebe nació tan rápido que parecía como si hubiera salido de un tobogán. Todos en el cuarto no podían creer lo rápido que fue. Incluso, cuando iba a pujar otra vez y ya me tenían el nene en mi pecho. Fue increíble, nunca podre describir lo asombroso de la experiencia. Sé que Dios estuvo ahí, junto con Rully (partera) y toda la familia. ”

A los 20 años tuve a mi primer hijo, Kelvin Gabriel. Mi hijo nació de 37 semanas de embarazo un 29 de diciembre de 2004. Fue un parto en el hospital e inducido y aunque no fue una experiencia agradable y se cometieron injusticias contra mi persona, gracias a Dios no fue cesárea.

El año 2008 fue un año muy interesante. Se embarazó mi hermana Gina, luego de 4 meses mi otra hermana Betzy y después de dos meses, yo. Mi hermana Gina fue la primera en tener un parto en casa con las parteras Rully y Debbie, quedé enamorada de la experiencia. Fue todo perfecto, pero no estaba en mis planes parir con partera en casa. Después de 4 meses dio a luz mi otra hermana Betzy, ella no tuvo parto en casa pero sí fue monitoreada en la casa por la partera Rully y tuvo un buen parto en el hospital, ahora sólo faltaba yo.

Después de casi 4 años me volví a embarazar de mi segundo hijo, busqué muchos obstetras ya que mi ginecólogo en aquel momento no asistía partos y me refirió a otro médico. Al inicio, todo estuvo bien, pero con el tiempo el OB no me inspiraba tanta confianza.A los 4 meses me decía que mi bebé estaba sentado y que eso no era bueno. Además, siempre dijo que mi bebé era nena y a los 6 meses me decía que mi bebe era muy grande y que quizás no iba a poder parirlo (o sea, que ya él había planificado una cesárea para mí). Yo estaba destrozada. Mi primer parto había sido bueno, ¿Cómo él me iba a decir que no podía parir?  Totalmente frustrada, llamé a mi hermana Gina. Le pedí que por favor hablara con su partera Rully y ella aceptó asistir mi parto. WOW… respiré, lloré y me sentí aliviada. Empecé a prepararme para dar a luz en mi casa.

Hice todo lo que la partera me pidió que hiciera; me empecé a ver con una ginecóloga amiga de ella en Humacao,  mi mamá y hermanas siempre me acompañaron en el largo viaje y todo super bien. Sólo había aumentado 15 libras y la salud estaba excelente ya sólo faltaba que mi bebe quisiera nacer. A las 38 semanas, un 21 de octubre, me levanté y bebí mi café (no pude dejarlo) y empezaron las contracciones cada 10 minutos aproximadamente. Llamé a mi esposo y le avisé que ya había comenzado mi labor de parto. El vino del trabajo, recogimos todo y nos fuimos para Morovis. Las contracciones seguían pero eran leves. Unas horas después de haber llegado a la casa, mi partera me revisó y estaba en en 2cm. Recuerdo que dije: “Yo paro hoy” y me fui a caminar por el barrio. Cuando llegué a mi casa, me bañé y empezaron otra vez un poco mas fuerte así que me acosté a dormir para acumular energías. A eso de las  2:00am me levanté por que no podía más, levanté a mi hermana Betzy y ella me ayudó, fue de gran apoyo. En ese momento, llamaron a la partera y a mi otra hermana Gina. Ya estaba en 4cm. ¡Qué bueno que todo iba bien! No voy a negar que el proceso de parto en casa, comparado con el del hospital, es muy distinto. Con mi primer bebé, el parto duró 4 horas aproximadamente. En esta ocasión, el proceso  fue un poco más largo. En un momento dado, me desesperé pero ahí estuvo mi esposo,  apoyándome en todo tiempo, así que seguí. A las 4:00am me dio sueño y todos nos dormimos…

Como a las 7:00am me levante porque sentía una patadas en mis costillas. Fui al baño y cuando regresé a mi cama estalló la fuente. Dije “estalló”, porque literalmente así fue. Todo el mundo estaba preparándose ya que estaba en 10cm. Una vez rompí fuente me dieron los pujos. Pujé una sola vez y mi bebe nació tan rápido que parecía como si hubiera salido de un tobogán. Todos en el cuarto no podían creer lo rápido que fue. Incluso, cuando iba a pujar otra vez y ya me tenían el nene en mi pecho. Fue increíble, nunca podre describir lo asombroso de la experiencia. Sé que Dios estuvo ahí, junto con Rully (partera) y toda la familia. Con ese parto demostré que todo es posible y que un parto en casa es la cosa más maravillosa que he vivido.

Mi esposo cortó el cordón y mi bebé se pego muy bien del pecho y hoy puedo decir que el 22 de octubre de 2004 nació mi hijo Gustavo Gadiel,  peso 7con 14 y midió 21. Nació en casa.

7 pensamientos en “La experiencia que cambió mi vida

  1. Muy hermoso; que bueno que tu experiencia de parto en casa haya sido asi de maravillosa y que seas la feiz madre de tres hermosos ni~os y si, Dios debio estar cuidandolos y debe estar junto a ustedes en este momento…Bendiciones!!

    • Bueno Mi hermana Gina es partera y ella asistió mi segundo parto en casa la se~ora que asistió mi primero murió meses despues pero dejo a mi hermana muy calificada y con todas sus ense~ansas y experiencias Gracias a Dios

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