Amar nació por mi vagina

Por: Yarilís García/Doula Bebé

… Y eran precisamente esas últimas 5 palabras (parto vaginal después de cesárea o vbac por sus siglas en inglés) las que influyeron a la hora de escoger los profesionales (partera/ doula/ obstetra) que nos atenderían durante el embarazo y nos apoyarían durante tu nacimiento.

A la niña de nuestros sueños, nuestro regalo de Dios:

Luego de varias semanas con la sospecha fue para el mes de mayo que confirmamos tu presencia dentro de mí. ¡Una vez más mi cuerpo gestaba vida, una vez más me agrandaba llena de amor! La noticia trajo alegría pero también temores y preocupaciones. Mi mayor temor era no llegar a conocerte como te conozco hoy, no poder sostenerte en mis brazos y llenar tus hermosos cachetes de besos, olerte, mirarte, cargarte… Por tal razón no fue hasta las 14 semanas de embarazo luego de verte en un sonograma, de confirmar que todo marchaba bien y de empezar a sentirte que hicimos la noticia pública un domingo en la iglesia y luego en Facebook. Dimos la noticia completa, esperábamos a una niña que se llamaría Amar Ivanna y llegaría más rápido de lo que pudieran pensar pues ya estábamos en nuestro segundo trimestre de embarazo. Junto a amigos y familiares celebramos y esperamos tu llegada.

De antemano (desde siempre mejor dicho) sabíamos que queríamos que nacieras en el calor de nuestro hogar. Tanto tu papá como yo y las personas más cercanas a nosotros estábamos preparados para tener un parto en casa. Nos sentíamos seguros y confiados de intentar un parto vaginal después de cesárea, si, después de cesárea pues por medio de una nació tu hermano mayor. Y eran precisamente esas últimas 5 palabras (parto vaginal después de cesárea o vbac por sus siglas en inglés) las que influyeron a la hora de escoger los profesionales (partera/ doula/ obstetra) que nos atenderían durante el embarazo y nos apoyarían durante tu nacimiento. En Puerto Rico para este tiempo son muy pocos los proveedores que apoyan el parto vaginal después de cesárea, muy pocos los que dan la milla extra para que las mujeres puedan lograrlo. Pienso que parir es parir sin importar que sea una primeriza, multípara o una mujeres con cesárea. Nuestros cuerpos saben lo que tienen que hacer, solo debemos confiar en nosotras y darle la bienvenida a un proceso que se conoce pero que no se puede controlar. Conocer nos libera de temores y el estar libre de temores nos hace estar fuertes y fluir libremente ante el proceso de parto.Tuve que tomar desiciones, analizar, cambiar de planes… Hoy puedo decir que Dios intervino en cada paso de mi proceso desde el inicio y que cada movimiento que hicimos fue de bendición para nosotros.

Al igual que para la barriga de Eliam tuve un embarazo muy bonito y sin complicaciones. Me disfruté cada segundo que estuviste dentro de mí. Fuimos mimadas y amadas por muchos. Nos tomábamos fotos para tener recuerdos, íbamos a la playa a relajarnos, tuvimos un hermoso blessing con personas muy especiales y un baby shower sorpresa. Papá y mamá estábamos felices porque cada día se acercaba el momento en el que finalmente te conoceríamos. Eliam le daba muchos besitos a la panza y cuando la tocaba decía ‘bebé…. En casa todos te esperábamos.

El jueves 27 de diciembre era nuestra fecha estimada de parto. Llegó ese día y mamá se sentía de maravilla, estaba alegre y totalmente relajada. En la noche nos fuimos a la fiesta de navidad de las mujeres de la iglesia que era al aire libre. Pasamos una noche maravillosa, rodeada de hermosas mujeres bajo la luz de una luna que ese día se mostraba redonda, grande y brillante. La luna estaba reluciente y así me sentía yo, tu presenciad dentro de mí me hacía brillar. La paella estuvo riquísima y la música no faltó. Me sentía tan y tan bien que estaba segura de que nacerías en enero. A todo el que me preguntaba le contestaba que aún faltaba, que aún tenía cosas que preparar (de la casa) y que nacerías en enero. Como si eso lo decidiera yo… Esa noche lo repetí tantas veces que al acabar la fiesta y sentarme en el carro hablé contigo y con Dios. Te decía que cuando estuvieras lista para nacer yo también lo estaría. Que te había dicho que aguantaras un poco más pero que esas cosas que tenía que hacer no eran importantes y podías nacer cuando tú quisieras. A Dios le decía que yo sabía que ya Él había escogido el momento perfecto, que yo estaba preparada y que juntas atravesaríamos el proceso.

Ya en casita jugamos un ratito con tu hermano Eliam y a la 1:00am nos acostamos a dormir. A eso de las 2:30 am nos levanta una pequeña contracción. Bajamos al baño y le pedí a papá que se acostara a dormir, mamá se volvió a acostar también. A partir de ese momento las contracciones vinieron de cada 10 a 15 minutos por el resto de la madrugada. En cada contracción me despertaba, en algunas me tenía que mover un poco en la cama pero entre medio de ellas volvía a dormir profundamente. A eso de las 7:00am me hice un desayuno (huevo hervido) y volví a la cama pero ya las contracciones estaban un poco más incómodas por lo que en ocasiones me tenía que levantar. Como a las 9:00am se levanta Eliam y yo levanto a papá para que lo atienda.

Es de este punto en adelante que las contracciones ya estaban de cada 5-8 minutos aproximadamente. La contracción la sentía totalmente en la parte baja del abdomen y venían acompañadas con una fuerte presión vaginal. En este momento me comunico con nuestra partera para notificarle que ya estábamos en el proceso y ésta me comunica que estaba encerrada en su casa con influenza. Oh, oh!!!! No había nada que hacer, quedé con Diana (la partera) en que me conectaría por skype para que de alguna forma pudiéramos compartir el proceso. Hasta este momento cada vez sentía ganas de ir al baño a orinar, sin embargo no estaba botando tapón mucoso ni ningún tipo de fluido por lo que en algún momento pensé que el proceso de dilatación sería lento y que podíamos estar en el proceso de parto varios días antes de conocernos finalmente. Por un lado pensaba en todos los días que podían faltar para parir mientras por el otro sentía que el momento se acercaba porque las contracciones empezaron a ser tan intensas que tenía que moverme, bailarlas y hacer vocalizaciones (bastante audibles). El respirar me ayudaba a relajarme y el ponerme compresas calientes (que papá me calentaba) me aliviaba un poco. Eliam venía a donde mi de vez en cuando al escucharme para ver que me pasaba y mamá le explicaba que todo estaba bien, que estaba trabajando con la bebé en la pipa. Mientras yo me centraba en el proceso papá se encargaba de poner en orden las cosas de la casa. Para este punto le pedí a mi doula, con la que mantuve comunicación desde temprano, que se fuera moviendo a casa.

En algún momento recuerdo que le dije a papá “esto está súper fuerte” y él me dijo algo así como “ningún fuerte, tu puedes con eso” y siguió limpiando. Ese era papá, seguro del proceso y de que ambas estábamos listas para ese momento; y ese era el apoyo que yo necesitaba de él… Poco después decido llenar la bañera con agua caliente y sumergirme en ella para manejar el dolor. Recuerdo que caminando hacia el baño pensé “esto es lo que sienten todas las mamás cuando me dicen que les duele mucho o que ya no pueden…en realidad si es intenso. jejeje”. Ya había atravesado un proceso de parto pero las contracciones y la intensidad había sido muuuuy distinta, por lo cual esta era una experiencia totalmente nueva y diferente. Entré a la bañera y ahí jugué un rato con el agua. Cuando empecé a sentir que ya no me aliviaba pero aun sin salirme del agua llamé a mi médico y le conté sobre el proceso, eran como las 12:30pm. Recuerdo que le dije que las contracciones estaban ‘heavy, heavy”. Para este momento ya las tenía aproximadamente de cada 3 minutos y sentía que nada me aliviaba… las contracciones eran intensas y la presión se incrementaba. Pérez me indicó que se encontraba recogiendo el equipo y que seguiría para mi casa. Minutos después salgo del agua y en ese momento llega Adamarys (la doula) y yo “corrí” al cuarto para al menos peinarme… jajaja.

Ada subió hasta el cuarto e inmediatamente comenzó a masajearme durante las contracciones. Sin duda alguna esos masajes me ayudaban a relajarme a la vez que respiraba profunda y lentamente con su recordatorio. Entre las contracciones trataba de acostarme a ‘descansar’, me tomó como 3 contracciones percatarme de que eso de ‘descansar” no pasaría pues me venía una contracción detrás de la otra, quizás las tenía de cada 1 minuto. Varias contracciones después le digo que siento deseos de ir al baño por lo cual bajamos al baño. Me senté en el inodoro y empecé a pasar las contracciones ahí sentada. Ada puso música, me recordaba respirar y me daba sobos. Llegó un punto durante esos minutos en donde todo lo que me rodeaba dejo de importar, en donde uno se rinde ante el dolor y se sumerge por completo en el y por unos instantes, por esas últimas contracciones, solo éramos tu y yo. Estábamos unidas, trabajábamos en sincronía y en armonía con un propósito, vernos cara a cara. De pronto mi cuerpo empieza a pujar en las contracciones, nadie me dijo que hacer, no había prisa, solo seguíamos un deseo involuntario del cuerpo. Hacíamos lo que sentíamos sin temor a que nos regañaran o criticaran porque no habían desconocidos, solo estaban las personas que elegimos junto a nosotros (aunque hasta este momento estaba la doula, papá y Eliam en la casa, Pérez estaba acomodando su equipo, yo no me había dado cuenta). Cuando empecé a sentir los pujos más fuertes llamé a papá para sostenerme de él. Sabía que estabas cerca, lo sentía. En este momento Pérez  sutilmente nos observa, ve lo que está pasando y no nos interrumpe. En algún momento vi que mi hermana también había llegado y automáticamente asumió su rol durante el proceso que era estar con Eliam para que Eliam se sintiera cómodo.

Al ratito me siento en la silla de parto aún dentro del baño para realizar un pélvico, el único que tuve, y Pérez me dice “si ya tu estas parida”. Lo sabía, lo podía sentir, ya faltaba poco. Nos pregunta si me quiero quedar en el baño a lo que respondo que no. El inodoro era muy cómodo pero no quería parir ahí. Al preguntarme hacia donde quería ir le respondo que hacia el cuarto. El trayecto del baño al cuarto es un tanto largo y hay que subir entre unas 15-20 escalones… pero era el lugar al que quería ir. En el camino del baño al cuarto tuve como unas 4-5 contracciones. En cada contracción me agachaba junto a mi esposo quien me daba sostén mientras mi doula y mi médico ponían “pads” en cada parada y me ayudaban a parar, inclusive tuve una contracción en el descanso de las escaleras y ahí también pujamos. Éramos libres, estábamos conectadas, se daban las últimas pinceladas de ese hermoso cuadro que por siempre quedará grabado en mi memoria y en mi corazón. Hasta aquí el proceso se había dado muy rápido, nunca pensé que tenía que buscar la computadora para conectarme a Skype, olvidé llamar a nuestra fotógrafa de parto Heidy y mis papás aún no habían llegado. Durante ese lapso de tiempo mi mente racional se mantuvo apagada. Yo sabía y sentía lo que pasaba, hasta cierto punto me sentía en control pues nadie me dirigía pero era mi cuerpo el que hacía lo que tenía que hacer.

1 contraccion antes de romper fuente.

1 contraccion antes de romper fuente.

Finalmente llegamos al cuarto, 1 nueva contracción, otra vez me agacho, pujo, me paro… vuelvo y me agacho, pujo y siento esa explosión que me deja saber que rompí fuente, un pujo más y me paso a la silla de parto. Mientras espero la próxima contracción, sintiendo ya tu cabeza en camino, mi doula se coloca detrás mío para darme soporte mientras papá trataba de prender la videocámara para grabar tu hermosa llegada. Por ahí viene un pujo más, no lo controlaba, solo fluía. Pérez le dice a papá que olvide las fotos, que los recuerdos quedarás grabados en nuestra memoria y más cierto no puede ser. Agarro fuertemente a mi doula y con ese pujo nace tu cabeza, te siento completamente, ya a punto de llegar a mí pero aun con tus hombritos y tu cuerpito dentro de mí. ¡Que hermosa sensación! Un pujo más y tú cuerpo se resbala fuera del mío llegando a las manos de papá quien rápidamente te paso a mis manos. Inmediatamente te cogí y te lleve a mi pecho. Eras toda mía, fui partícipe y protagonista de tu llegada. Te recibí, sé cómo naciste, nadie te llevo de mi lado, yo te abracé. En este momento llegaron abu y abuelita, fue un proceso corto, perfecto para nosotras.

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Naciste a las 2:30pm de la tarde totalmente cubierta por el vérnix que no te quitamos en ningún momento. Eras hermosa y estabas muy despierta. Nos olíamos, nos abrazamos, nos mirábamos, juntas nos amábamos. No hubo prisa para realizar ningún procedimiento que nos separara. La placenta nació aproximadamente 30 minutos después, tu seguiste conectada a ella por un rato más hasta que tu papá cortó el cordón umbilical. ¡Todo se hizo en paz! Tu hermano te pudo ver rápidamente y compartir la teta. Tu abuelita limpió tu primera super plastota de meconio. Tu abu aguantó la balanza que señalo que pesaste 7.07 libras y tu titi preparó tu ropita. Todos los que fueron partícipes de tu llegada te aman…

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El 28 de diciembre de 2012 fue el día que Dios había escogido de antemano para bendecirnos con tu llegada. Ese día nuestros corazones se expandieron en amor para ti, nuestra casa se llenó de regocijo. Yo te traje a la vida, con mis fuerzas, con mi sabiduría interna, siguiendo lo que sentía. Las manos de tu papá te recibieron y entonces nos fundimos en un abrazo de amor… un amor que seguirá creciendo y nunca culminará. Gracias mi bella Amar por existir, por nacer y vivir junto a mí. Contigo confirmé que somos perfectas, que Dios nos diseñó para gestar y parir sin necesidad de procedimientos o intervenciones. Yo te parí, yo te parí sola, rodeada de personas que nos apoyaban… nadie interrumpió nuestro proceso. Fue un proceso perfecto en el momento ideal. ! Hoy soy más bendecida por tenerte!

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Yarilís es Doula y Fundadora de Historias de Parto.
Para leer su primera historia de parto, oprime AQUI!
Además, lee su historia sobre su segundo embarazo AQUI!

8 pensamientos en “Amar nació por mi vagina

  1. Q historion hermosisimo.
    Tuviste el parto soñado, el mejor parto, tu parto, asi como dices tu fuistes la protagonista, la estrella principal, todo giraba en torno a ustedes, felicidades te quiero un monton

  2. Que placer conocerte y el poder compartir esa historia para otras mujeres …. waaoo como aprendemos de las vivencias de otros simplemente maravilloso todo ese proceso… DLB…

  3. Happy, healthy, blissfull baby and family! Namasté. Besos caribeño a toda la familia. Gracias por compartir tu historia con nosotras.

  4. Que hermosa historia!!! Me has hecho llorar de la emoción y felicidad!! Saber que finalmente pudiste parir a tu anhelada Amar! Es hermosa! Y tu historia como la de los cuentos de las princesas… Con un final Feliz!!! Solo que esta es una historia real y no es un final, mas bien es el comienzo de una nueva vida llena de bendiciones! Que lindo es saber que Dios te ha bendecido al permitirte sentir/vivir lo mismo que nosotras (tus mamitas parturientas) … Aun q lo mio no fue un VBAC, pero tu apoyo fue crucial y todos los conocimientos, el sentimiento de confianza en mi te lo debo a ti y a Dios. Sabes que tanto tus hijos como los nuestros son también tuyos, tu los viste primero que nosotras! Que Dios te continúe bendiciendo ! TQM

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