Lo soñado, anhelado y logrado un primero de enero

Por: Lenaymar Rodríguez

 “Sentí cómo Mariana pasaba por mis caderas y pegue un grito de alivio…  que grito salió solo. Después respiré y respiré. Entre contracciones fui sacando el cuerpo de mi hija de mi cuerpo. Primero fue la cabeza. Los hombros salieron en la próxima contracción, luego,  en la próxima contracción fue la barriga y por último la cadera y las piernas.”

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