Rahyl Emir

Por: Ana Cardona

“Cuando llegué a sala de operaciones, me pusieron la epidural y vino un inmenso dolor de cabeza que sentía que me  iba a morir. Lloré durante todo el proceso de la cesárea porque no aguantaba el dolor.”

Pasaron 3 años y 1 mes y  quedé embarazada nuevamente. Me entero que existe Promani, pero nunca fui a una sola reunión. Sabía ya lo que significaba un VBAC y cuando voy donde mi ginecólogo le indico que quiero un vbac y me dice que el hospital no lo permitía,  que si quería un vbac tenía que irme a Centro Médico. Tenía una amiga, que su mamá trabajaba en sala de parto del Hospital Menonita de Cayey. En una ocasión ella me dice que el día que volviera a quedar embarazada ella me tenía el médico que me iba hacer parir y ese medico era Ramón Pérez. Me comunico con la esposa de un profesor mío de la universidad quien había tenido su vba2c con él y me da los precios. Yo todavía estudiaba y mi esposo lo que ganaba era para sobrevivir.

Decido ir con un ginecólogo que ha hecho vbacs y le dije que me iba a atender con él porque quería un vbac. El me dice los pro y los contra y a ponerme condiciones para que ese vbac se lograra. Mi última cita con el fue un 30 de diciembre de 2009 y en esa cita me hizo un stripping. 2 días después rompí fuente. Cuando llamo al Dr (era su compañero, quien estaba de guardia esa noche) para indicarle que había roto fuente, lo primero que me dijo fue “acabo de llegar a mi casa luego de tres días corridos de partos”. ¿Ya saben que significaba eso, verdad? Pues yo no entendí el mensaje.

Ese 1 de enero a las 11:00pm me indica que me dejaría en el cuarto para esperar ya que él no podía hacer nada porque era un vbac y tenía que ser completamente natural. Estaba en 4cm. Todas esas horas estuve haciendo ejercicios en una bola, me meneaba de lado a lado, estaba junto a mi esposo (esto debido a que la mamá de mi amiga era la directora de sala de partos y le permitió la entrada desde el principio) Al otro día, llega a las 7:30 am y me dice que los latidos del bebé habían bajado y tenía que hacerme una cesárea de emergencia.

Cuando llegué a sala de operaciones, me pusieron la epidural y vino un inmenso dolor de cabeza que sentía que me  iba a morir. Lloré durante todo el proceso de la cesárea porque no aguantaba el dolor. Mi Rahyl Emir nació por cesárea (otra más) el 2 de enero de 2010 a las 8:37am. Cuando estoy en la sala de recuperación le decía a mi esposo con lagrimas en mis ojos que se operara porque yo sentía que mi cuero no aguantaría otro bebe. Esa cesárea fue más traumática que la primera. Gracias a Dios mi hijo nació muy saludable, pero, aun así seguía molesta porque me volvieron a sacar a mi otro hijo. Viví enamorada de mis 2 hijos y muy orgullosa de mi esposo y de la familia que tenía, aunque no logre lo que anhelaba que era parir.

Este es el segundo relato de una serie de tres escritos. Acompaña a esta madre puertorriqueña en sus otros dos  cuentos parir:

Primer cuento: Ana Sofía

Tercer cuento: Analía

Las historias de nacimiento publicadas en Historias de Parto, no son de la autoría de ninguna de sus fundadoras (Adamarys Feliciano, Yarilis García o Heidy Norel). La edición a los escritos es parcial y responde únicamente a asuntos de lenguaje.

4 pensamientos en “Rahyl Emir

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