Tras tu llegada, 13 años cargándote en mis brazos.

Por:
Loarina Ayala Guevara

“Catorce horas más tarde cuando pensé que ya estaba cerca fui al hospital y el médico me dijo que no había borrado cuello ni había dilatado nada, que me iba a poner pitocina, le dije que no y me fui. Tomé esa decisión no porque me hayan orientado de los terribles efectos de la pitocina, sino porque algo dentro de mí me decía que no lo hiciera.”

Un dia después de mi cumpleaños #22, el 17 de febrero de 2000, fue el dia que me enteré que llegaría al mundo mi razón de vivir. Tremendo regalo!!!!

Aunque llevaba 2 años y medio casada no habiamos planificado tener bebes todavía pues eramos muy jóvenes. Cuando ví el positivo me austé mucho pero inmediatamente la maternidad se apoderó de mi y me fui con mi mejor amiga al mall a ver cosas de bebé. Ese mismo día comencé a escribirle un diario a mi enano para que lo leyera cuando creciera y supiera que yo estaba feliz de tenerlo.

Fue un embarazo lleno de vómitos hasta el último día, me había fracturado el coxis un mes antes así que el dolor al sentarme era espantoso, el calor y la hervedera eran insoportables y orinaba mas que cualquier mujer embarazada. pero les juro que fueron los 9 meses, más felices de mi vida! Adoré sentir a mi bebé moverse, le hablaba, le cantaba, le contaba todo lo que pasaba a mi alrededor mientras estaba dentro de mi, fue hermoso. Leí mucho acerca del parto y tomé clases, pero hoy se que todo lo que leí era pura basura.

Faltando solo 5 días de mi fecha de parto comenzaron los dolores me habían dicho que fuera al hospital tan pronto estuviesen en intervalos de 5 a 8 minutos. Pero como la testarudez es parte de mi personalidad yo esperé hasta estar cada dos minutos. Caminé mis contracciones, me bañé mil veces, me mecía, me cantaba a mi misma, no permitía que nadie me hablara o me distrajera eramos solo el y yo.

Catorce horas mas tarde cuando pensé que ya estaba cerca fui al hospital y el médico me dijo que no había borrado cuello ni había dilatado nada, que me iba a poner pitocina, le dije que no y me fui. Tomé esa decisión no porque me hayan orientado de los terribles efectos de la pitocina, sino porque algo dentro de mí me decía que no lo hiciera. Pasaron 12 horas más de sentir mis contracciones cada dos minutos y a mi bebé moviendose cada vez que llegaba una. Las pasé en mi casa con la gente que me amaba y sin comer nada pues en las clases de parto me dijeron que no lo hiciera. Volví al hospital, ya estaba muy cansada pues llevaba mas de 24 horas sin comer. Según el médico no había dilatado nada, me mando a poner pitosina y yo volví a irme a mi casa. Recuerdo el papá de mi bebé durmió, mi mamá y hermana me velaron y mi mejor amiga limpio mi apartamento, ¿Yo? Sentada en el piso meciendo a mi bebé y hablándole para que estuviese tranquilo. Pasaron muchas horas mas entre baños, caminatas, y nada de comida y rompí fuente. Ahí corrí al hospital pues en las clases me habían dicho que una vez se rompía fuente había que sacar al bebé. Ya llevaba día y medio sin comer pero llena de fortaleza porque mi bebé dependía de mi tranquilidad.

Cuando llegué al hospital el médico me dijo que yo no estaba de parto y me puso la pitosina porque si ya habia roto fuente mi bebé tenía que salir.

De ahí en adelante comenzó el calvario. No había descanso entre contracción y contracción, fueron corridas y en una intensidad para nada manejables, acostada en una camilla sin poder moverme a mi gusto, sin poder beber agua, con mucho frío y vomitando. Mi hermana me sobaba la cabeza y el papá de mi bebé me hablaba y me consolaba y así pasé 9 horas más. Mi bebé se asustó y se dejó de mover. No se acomodó y se quedó muy arriba en mi vientre. Para cuando habia dilatado los 10cm mi bebé no habia bajado nada y me pusieron a pujar. Pujé mucho tiempo y mi bebé muy cómodo muy arriba.

Y salieron las palabras de la boca del médico. No lo vas a parir voy a hacerte cesárea.

Sacaron a papá y a mi hermana del cuarto, me durmieron de la cintura para abajo y sacaron a mi bebé. Lo vi 5 segundos y me dormí. Pasaron 12 horas antes de poder tener a mi bebé entre mis brazos. Les puedo jurar que ya va a cumplir 13 años y aún no lo he soltado.

Su cuerpo es suyo y de nadie más. Apoderense de su cuerpo, de su parto y de la experiencia de abrazar a sus hijos tan pronto salen. No dejen que nadie se los quite para hacerles pruebas innecesarias y los pongan en cunas frías y solos. Ellos llevan 9 meses dentro de ustedes escuchando su voz. Hablenles tan pronto los vean. Sí pueden comer, y romper fuente no es sinónimo de que sus bebés van a morir. Es parte del proceso. Oriéntense con doulas y educadoras certificadas. Planifiquen su parto tal y como quieren. Asi como hicieron con la boda o con el baby shower.

Si yo hubiese tenido una doula a mi lado en ese momento yo hubiese parido a mi hijo!!! Ya yo no tendré esa oportunidad pero quiero gozarme las historias de partos respetados y felices.

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